El crédito es un instrumento financiero mediante el cual una entidad otorga una cantidad específica de dinero a un consumidor, quien asume el compromiso legal de devolver el monto principal junto con los intereses generados en un plazo de tiempo previamente establecido. Constituye una herramienta fundamental de financiamiento que, administrada con disciplina, permite anticipar el consumo o la inversión para alcanzar metas personales, académicas o productivas.
Un joven emprendedor obtiene un crédito de consumo de Bs. 10,000 a un plazo de 24 meses para comprar mercadería. Al momento del desembolso, exige la información sobre el crédito, donde el asesor le detalla que su cuota mensual de Bs. 470 incluye el pago del capital, el interés y el seguro de desgravamen. Seis meses después, sus ventas caen drásticamente por una eventualidad del mercado. Utilizando la información adquirida, en lugar de dejar de pagar y entrar en mora, acude al banco y solicita una reprogramación de crédito. La entidad evalúa su nueva realidad económica y amplía su plazo a 36 meses, reduciendo su cuota a Bs. 320. Esto le permite cumplir con su obligación financiera sin dañar su historial.
Según reportes de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), el índice de morosidad del sistema financiero boliviano se situó en un 3,4% a marzo de 2024. Un aspecto muy peculiar e interesante de este indicador es que en Bolivia el criterio para registrar un crédito en mora es mucho más estricto que el estándar internacional; aquí se considera el retraso a partir de los 30 días de incumplimiento, mientras que en la mayoría de los países el parámetro es de 90 días. Esto subraya la urgencia de conocer a la perfección la "Información del Crédito" y las fechas de corte antes de firmar, ya que un descuido de apenas un mes afecta directamente tu calificación crediticia.
La actividad práctica consiste en mostrar diferentes mitos y preguntar a los asistentes cuál creen que es la respuesta correcta.